Cómo empezar a hacer journaling (y mantenerlo en el tiempo)

Manos escribiendo en un journal abierto sobre una mesa de madera, con una vela encendida y un cuenco con pinzas metálicas al lado.

Empezar un diario en papel suena sencillo: coger un cuaderno, un bolígrafo y sentarse a escribir. Pero en la práctica aparecen muchas barreras. No saber por dónde empezar, sentir que no hay tiempo, miedo a “no hacerlo bien” o la sensación de que hay que escribir todos los días para que cuente. Es fácil ilusionarse al principio y dejarlo a las dos semanas.

Este artículo está pensado como una guía tranquila para empezar a hacer journaling diario de una forma realista. Vamos a ver por qué cuesta tanto mantener el hábito, cómo elegir un cuaderno sencillo para empezar, qué tipo de rutina ayuda de verdad y qué puedes escribir cuando no sabes por dónde empezar. La idea no es crear otra obligación, sino abrir un espacio en papel que te acompañe en el tiempo.

Por qué cuesta empezar (y seguir) con el journaling

Antes de hablar de rutinas y cuadernos, ayuda ponerle nombre a lo que frena:

  • Perfeccionismo: sentir que cada página tiene que ser profunda, bonita o “aprovechada”.
  • Falta de tiempo: días llenos, con la impresión de que sentarse a escribir es un lujo.
  • No saber qué escribir: abrir el cuaderno y quedarse en blanco.
  • Todo o nada: escribir a diario durante una semana y, al primer parón, abandonar.

Ver estos patrones como algo normal ya baja presión. El journaling no es un examen ni un proyecto que haya que “hacer perfecto”, sino una práctica que se puede ajustar a tu momento. No hace falta escribir todos los días ni llenar páginas; basta con encontrar una forma de escritura sencilla y posible para ti ahora.

Cuando miras el journaling como un espacio de presencia, no como una tarea pendiente más, es más fácil darle un lugar en tu día.

Elige un diario sencillo para empezar

No necesitas el cuaderno perfecto para empezar a escribir, pero sí ayuda tener algo que apetezca abrir y que pueda acompañarte durante un tiempo. Aquí entra la diferencia entre una libreta cualquiera y un cuaderno de viaje como sistema, con una cubierta que se mantiene y cuadernos interiores que cambian.

Un cuaderno de viaje modular te permite:

  • Mantener la misma cubierta durante años y cambiar solo los interiores.
  • Separar usos: diario personal, notas de trabajo, listas, proyectos.
  • Adaptar lo que llevas dentro según tu etapa.

Si te interesa este formato, puedes profundizar en la guía para elegir tu cuaderno de viaje.

Para empezar con el journaling, lo importante es que tu cuaderno sea:

  • Cómodo de usar: tamaño que puedas abrir donde sueles escribir (escritorio, sofá, mesa baja…).
  • Agradable al tacto: papel en el que tu bolígrafo se deslice bien.
  • Visualmente calmado: sin demasiadas distracciones en la página.

Si eliges un sistema tipo notāre, puedes decidir si te encaja más Muse en formato A5 o Nomad en tamaño pasaporte para tu diario en papel:

  • Muse, si quieres más espacio para escribir y revisar semanas.
  • Nomad, si prefieres algo compacto que pueda acompañarte en el día a día.

Lo importante es no perderse en la búsqueda infinita del “mejor cuaderno para diario”, sino escoger uno sencillo y empezar.

Diseña una rutina de journaling que puedas mantener

La mayoría de intentos de journaling fallan porque empezamos con demasiada ambición: escribir todos los días, durante mucho rato, sobre temas complejos. Funciona mejor empezar pequeño.

Cuándo y cuánto escribir

En vez de pensar en “escribir diario todos los días”, puedes decidir:

  • Un momento del día probable, no perfecto: al final de la tarde, después de cenar o justo antes de apagar la luz.
  • Un tiempo muy pequeño: 5 minutos son suficientes para empezar.
  • Una estructura clara para esos minutos (la vemos en el siguiente bloque).

Algunas ideas para que la rutina se sostenga:

  • Deja el cuaderno a la vista, donde suelas estar a esa hora (mesilla, escritorio, mesa auxiliar).
  • Une el journaling a algo que ya haces siempre: después del café, al cerrar el ordenador, al ponerte el pijama.
  • Acepta que habrá días sin escribir. En lugar de verlo como un fallo, puedes retomarlo al siguiente día posible, sin explicaciones.

Una práctica de journaling diario no se construye por no fallar nunca, sino por volver muchas veces, aunque sea con tres líneas.

Qué escribir cuando no sabes por dónde empezar

Uno de los bloqueos más frecuentes es no saber qué poner en el diario. Tener algunas estructuras sencillas hace que sentarte a escribir no dependa de tener grandes ideas, sino de seguir un pequeño guion.

Algunas ideas básicas:

Tres cosas de hoy:

  • Algo que ha ido bien.
  • Algo que te ha removido.
  • Algo que quieres recordar.

Qué tengo en la cabeza ahora mismo:

  • Listar sin filtro pensamientos, preocupaciones, ideas.
  • No hace falta ordenar; el objetivo es vaciar un poco la mente.

Una pregunta al día:

  • ¿Qué necesito hoy?
  • ¿Qué quiero soltar de esta semana?
  • ¿Qué me ha sorprendido últimamente?

Mini registro de estado:

  • Cómo está tu energía (alta, media, baja).
  • Cómo está tu foco (claro, disperso).
  • Algo que te ha dado calma o alegría ese día.

No hace falta usar todas estas ideas a la vez. Puedes elegir una o dos y repetirlas durante unas semanas. Tener una estructura repetible hace que abrir el diario sea más fácil que enfrentarse a una página en blanco cada vez.

Si quieres más ideas concretas, en la newsletter de notāre compartimos un recurso con 12 ideas para empezar tu notāre y tu diario en papel, pensadas para ir probando sin presión.

Crea tu notāre y sigue recibiendo ideas para escribir

Empezar a hacer journaling no va de cambiar tu vida en un mes, sino de crear un pequeño espacio donde puedas pensar, sentir y observar lo que te pasa con un poco más de calma. Un cuaderno de viaje bien elegido y una rutina sencilla pueden convertirse en un soporte estable en medio de semanas cambiantes.

Para acompañar ese proceso, puedes:

Elegir un cuaderno de viaje notāre que se ajuste a tu forma de escribir: más amplio como Muse, más compacto como Nomad. 

Suscribirte a la newsletter de notāre para recibir el recurso con las 12 ideas para empezar tu notāre, nuevas propuestas de journaling y formas de integrar el diario en tu día a día sin añadir más ruido. 

Puedes empezar hoy con algo tan sencillo como tres líneas al final del día. El resto, con el tiempo, lo irá haciendo tu propio ritmo.

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Una persona escribiendo en un journal notāre en el sofá, con Muse y Nomad apilados a un lado.

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